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Disolver una copropiedad no tiene que generar conflictos si se tiene la asesoría adecuada

Lun, 20/04/2020 - 17:15

La extinción de condominio es la manera más sencilla para definir la propiedad de una vivienda en un divorcio, o bien, la que se hereda entre hermanos o beneficiarios de un testamento. Implica un ahorro fiscal significativo si se compara con las sucesiones o compraventas, pero debe hacerse de mutuo acuerdo, por esto la asesoría legal especializada es fundamental para una solución sin traumas.

Las disoluciones de copropiedad de inmuebles son procedimientos legales que deben ser efectuados de forma cuidadosa, debido a que involucran discusiones con la expareja o familiares, y éstos son asuntos delicados. Este trámite, también conocido como extinción de condominio, se realiza generalmente en disputas de herencias o divorcios, lo que implica atención a los detalles para llegar a una resolución lo menos compleja posible, siendo lo mejor solicitar asesoría legal especializada.

El procedimiento se efectúa, tanto si la propiedad tiene hipoteca como en el caso contrario, si una de las partes involucradas, uno de los herederos, o los integrantes de una pareja divorciada, desea quedarse con la totalidad de la vivienda. Al disolverse la comunidad, una (o varias) de las partes, traspasa o renuncia a la fracción de la propiedad para que quede en manos de un solo propietario.

Estos trámites requieren soluciones equitativas, para que las partes pongan fin a una copropiedad de forma amigable. En el caso de divorcios, estos acuerdos pueden ser agrios, de ahí que lo más aconsejable es que el debate se haga por mediación de abogados.

Definición de herencia o testamento

En el caso de las herencias y ejecución de testamentos, una estrategia para evitar discusiones y divisiones familiares, es acudir a expertos. En Castellón, Herranz Ramia - abogado especialista en herencias, brinda ese tipo de asesoría tan necesaria para resolver de manera adecuada estas disputas.

Los trámites relativos al legado de un fallecido tienen una carga emotiva, y cada caso debe tratarse de manera personalizada. Los abogados especializados en herencias conocen cada aspecto que puede presentarse en el caso de que exista un testamento y en los que no.

En la repartición de una herencia que implique una vivienda, es habitual que los hermanos se conviertan en copropietarios en partes equitativas (sean cuantos sean). Estos trámites se pueden definir con una compraventa o disolución de propiedad. El abogado experto debe asesorar sobre la alternativa más favorable para todas las partes.

El copropietario que cede su fracción, por lo general, tiene a cambio una contraprestación o pago. Lo ideal es que el importe sea equivalente al valor de la parte que renuncia y recibe el otro copropietario. En el caso de existir una carga hipotecaria y las partes sean cotitulares de la misma, este factor debe incluirse en la discusión y formar parte de la contraprestación.

Gastos e impuestos

Como todo trámite legal, la disolución de copropiedad implica un coste y genera un impuesto. La extinción o disolución de copropiedad sale más barato que realizar una compraventa, no obstante, genera gastos en pago de notaría, así como de registro.

El importe que se paga por aranceles en notaría varía dependiendo del valor del inmueble y la cantidad de páginas que tenga el documento de escritura. Si se contrata a un gestor se debe pagar su tarifa, además hay que prever los impuestos que varían según la comunidad en la cual se tramite, que generalmente es del 1%.

A la par, elegir el procedimiento de extinción genera un ahorro fiscal bastante significativo si se compara con un proceso de compraventa. El impuesto para donaciones y sucesiones (ISD) varía entre el 7,65% y el 34% del valor del inmueble, dependiendo de la comunidad autónoma donde se haga. Si es una compraventa, el importe del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), es de aproximadamente el 7%, también según el lugar donde se tramite.

Comparativamente, en el caso de la extinción sólo se necesita pagar el Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados (IAJD), cuyo importe oscila entre el 0,5% y el 1,5%, dependiendo de la comunidad donde está ubicada. No aplican tributos sobre Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (IIVTNU) o plusvalía municipal. Generalmente no hay que declarar ganancia al IRPF, salvo que la contraprestación sea superior a los 50 mil euros.  

Otro trámite que tendría que hacerse, en caso que sobre el inmueble haya una hipoteca, es llegar a un acuerdo con el banco para eliminar el nombre de uno de los propietarios en el contrato, el de la persona que cedió la propiedad.



 

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